consejos para pasar una navidad felìz....
Cómo sobrevivir a las fiestas. De eso estaban conversando esta mañana en el programa de Telefé, en donde tiraron algunas pautas para que todos tengamos una bonita celebración este fin de semana. Es importante, dijeron, cuidarse con la bebida. Y no ya sólo por estar luego detrás del volante. Es importante no beber en exceso porque después, como es sabido, la lengua adquiere autonomía y una vez que empieza a hablar no la para nadie: que del abuelo siempre me ocupo yo, que no sabés el gasto que tuve este año en sus medicinas, que para qué te encargás de hacer el arrollado, que te sale horrible, que tu marido le anda tirando onda a mi mujer y que sacá la manito de ahí y que qué empujás, que yo no te empujé y ¡zácate!, de un momento a otro la cosa se transforma y chau fiesta.
Otro tópico que apareció, y aquí la doctrina estuvo dividida, fue el siguiente: ¿está bien que los adolescentes salgan por ahí después de la medianoche, una vez concluido el brindis oficial? Los más conservadores decían que eso no está bien, que las fiestas son para estar en familia, que esas cosas antes no pasaban y que la postmodernidad todo lo ha estropeado. No decían tanto, pero las posiciones hay que exagerarlas para que tenga sentido el enfrentamiento. Del otro lado, quienes apoyaban la huida adolescente argüían que los tiempos habían cambiado para bien. Y que nada de malo tenía seguir los festejos por ahí, con amigos. A nosotros el que más nos gustó fue el que contó que por donde él vivía se solía brindar con los vecinos. Se iba pasando casa por casa y chin chin por aquí y chin chin por allá. Pero ahora ya no más. Todos atrincherados en las casas, por la inseguridad y tal.
Por casa (¿y por casa cómo andamos?), y lo contamos porque sabemos que les súper interesa, todavía se mantiene la costumbre del casa por casa (casa al cuadrado). Se hacen las doce y al momento nomás ya estamos todos en la vereda. El punto es que nadie quiere que ningún vecino se le meta en la casa, porque ya se sabe cuál es la gracia: entrar y saquear, si para eso nos asomamos todos, porque es el momento en que la bebida escasea y hay que empezar a regular. Hay uno, le decimos el escurridizo, que siempre siempre siempre logra filtrarse y ganar la puerta. Es un segundo, pero te descuidás y ya lo tenés adentro. Bien. Veremos qué ocurre esta vuelta. El lunes, promesa, relataremos aquí mismo todos los pormenores de nuestra celebración. Mientras, os dejamos la siguiente simpática reflexión y les deseamos a todos muchas felicidades y esas cosas. "En esta Navidad, algunos la pasarán en familia y otros la pasarán bièn !

